jueves, 29 de abril de 2010

La persona que más admiro del mundo



La persona que más admiro del mundo no ha recibido nunca ningún premio, jamás le han aplaudido, ni sabe lo que es un reconocimiento público... Pero no le importa, porque tampoco lo necesita.

La persona que más admiro del mundo no gana un gran sueldo, de hecho, no tiene sueldo; no posee grandes negocios, ni tiene empleados a su cargo... No sabría qué hacer con ellos y, probablemente, terminaría invitándolos a todos a almorzar.

La persona que más admiro del mundo no tiene títulos académicos, no ha estudiado ningún Master, ni ha pisado en su vida una universidad.... Pero es una experta en sicología, psiquiatría, recursos humanos, relaciones sociales, pediatría, gastronomía y puericultura (entre otras).

La persona que más admiro del mundo apenas sabe escribir, no ha firmado nunca un cheque, ni un contrato, no sabría rellenar el más sencillo de los formularios, tampoco ha podido ayudar nunca a ninguno de sus hijos a hacer los deberes... Las circunstancias de su vida la pusieron a trabajar cuando contaba trece añitos, y desde entonces no ha parado, sesenta años después.

La persona que más admiro del mundo lee con mucha dificultad, jamás ha leído un libro, no sabe quienes son Sócrates, Platón, Aristóteles, Cervantes, Shakespeare, Ortega y Gasset, García Márquez... Tampoco los echa en falta, sólo necesita sus recetas de cocina y sus gafas de aumento, el resto ya se lo ha dado la vida.

La persona que más admiro del mundo nunca ha oído hablar de la ley de la relatividad de Einstein, no sabe por qué se caen las cosas, ni cómo se formaron las estrellas y las galaxias... Simplemente las admira, se complace de que existan y convive con ellas.

La persona que más admiro del mundo no reza todos los días por los pobres, aunque tiene una imagen del Sagrado Corazón de Jesús en su dormitorio, no es socia de ninguna ONG, nunca ha salido a la calle a manifestarse por alguna injusticia... Sencillamente es incapaz de hacerle el menor daño a ninguna criatura.

La persona que más admiro del mundo no sabe el nombre de los gobernantes de su país, no sabe si quiera a quien vota cuando acude a las urnas, no sigue sus tejemanejes por los noticiarios... Ella deja que sean otros los que se preocupen por semejantes nimiedades.

La persona que más admiro del mundo nunca se ha preocupado por saber qué es la felicidad ni cómo puede conseguirse, tampoco entiende de caminos ni de búsquedas... Sólo ríe cuando tiene que reír y llora cuando tiene que llorar.

La persona que más admiro del mundo no se plantea objetivos en la vida, no aspira a conseguir nada más de lo que ya tiene, ni ansía poder, gloria o fortuna... Pero sí que suplica por que sus hijos sean buenas personas.

La persona que más admiro del mundo no pretende enseñar nada a nadie, tampoco da sabios consejos, ni clases magistrales o lecciones de vida... Simplemente es ella misma, y los demás ansiamos estar a su lado.

La persona que más admiro del mundo desconoce el significado de la palabra sabiduría (pero la tiene), no sabría definir lo que es el amor (pero ama), ni se cuestiona la existencia de ningún Dios... ¡Qué más da todo eso!

La persona que más admiro del mundo no entiende nada de nuevas tecnologías, ni de desarrollo sostenible, ni de cambio climático, ni de guerras por el poder, ni de la escasez de agua, no conoce nada de historia, no piensa en el pasado, ni se preocupa por el futuro... Se limita a vivir y nada más.

La persona que más admiro del mundo, como ya habrán adivinado, es mi MADRE. Sólo es una madre más, como tantas otras que hacen posible que este planeta siga girando y girando sin parar... Y todo el que la conoce la quiere.

Dedicado a todas las madres del mundo.


13 comentarios:

genialsiempre dijo...

Hermoso homenaje. Tu madre se sentirá feliz al leerlo.

José María

Graciela dijo...

Precioso mi Pedro, lo has realizado tan bonito que me la imaginaba :)

Muchos besos!

Dani7 dijo...

Tan profundo como merecido homenaje.

Un saludo Pedro, tu libro me esta gustando, esta muy en tu linea, lleno de valores y reflexiones.

De los que te hacen pensar.

Anatxu dijo...

Ha sido bellísimo leer esto. No sólo porque es el día de mi madre...
sino porque me paro a pensar que quiero ser y vivir de tal forma que algún día uno de mis hijos me pueda escribir algo parecido a esto.
Es gracioso,nunca os lo he dicho, pero vosotros haceis que mi "olvidada" satisfacción de ser madre vuelva a mi constantemente. Y nunca os doy las gracias.
De todo corazón, desde aquí os digo:
GRACIAS

Equilibrista dijo...

ké lindo regalo... yo admiro a personas así, que se conforman con las cosas más sencillas

bello post
felicidades a todas las mamis
deivid

Carmen dijo...

Uff, que nudito más malo en la garganta. Que bonito texto, Pedro, que bonito y que sensible. A mí me ha pillado con primaveritis y con mamitis aguda y ahora me está ahogando la congoja, aún así gracias por estas palabras de merecido reconocimiento.

Hoy los besos para tu madre.

Pilar dijo...

No sé como resistí llegar al final. Lograr leerlo todo sin mojar el teclado fue dura tarea. Realmente es una carta maravillosa y original.
Felicitaciones Pedro!

Un abrazo grande
Pilar

genialsiempre dijo...

Felicidades doblemente, por tener esa madre maravillosa que te ha enseñado a ser tan maraviloso hijo

elalerosn@gmail.com dijo...

Pedroel anterior comentario noes de geniasiempre es de su muje osea yo,

Antonio Aguilera dijo...

Verdades como puños son estas que dedicas a todas las madres.
Ellas poseen toda la sabiduría necesaria para vivir, sin necesidad de actualizar sus conocimientos por el avance de la ciencia. Y es así porque esa sabiduría la han adquirido a base de amor: "si no tengo amor no soy nada".

Te dejo un fuerte abrazo querido Pedro.

Anónimo dijo...

Y yo tambien, Pedro

Marinel dijo...

Pero qué preciosidad.
Cómo no admirar a esas mujeres que nos dan la vida y son capaces de perderla por nosotros.
Yo eso lo sé bien ahora que lo soy y no dudaría en perder mi alma si con ello mis hijos fuesen felices cada día de su vida.
Me ha encantado y seguro que a tu madre también.
Se lo habrás enseñado,espero.
Como parte integrante de ese club de mujeres, extenso e intenso, te doy las gracias.
Besos.

AnA dijo...

La mujer que más admira estará encantada con su hijo, y es normal que la admires pues con los pocos recursos que han tenido han sabido enseñarnos cosas que no se aprenden en los libros, tales como ser buena persona ante todo y sobre todas las cosas.
Muchas gracias por compartir esto con nosotros y seguro que tambien con tu madre.
Besos