viernes, 16 de julio de 2010

Dios no existe, lo dice un Creyente

 Hace algunos años llegó a mis manos un libro, para mí, bastante revelador; su título es: Mitos Sumerios y Acadios, de una edición preparada por Federico Lara Peinado. En él aparecen las traducciones de algunas de la miles de tablillas en escritura cuneiforme halladas a finales del siglo XVIII en el territorio que antiguamente se dio a conocer con el nombre de Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates del Medio Oriente. Corresponden a la civilización sumeria y acadia, que habitaron esta zona del planeta hasta hace unos tres o cuatro mil años aproximadamente. Estas tablillas se encuentran entre los escritos más antiguos conocidos, ya que los sumerios fueron los precursores de la escritura moderna y, por tanto, la primera civilización de la historia conocida o, por decirlo de otro modo, los inventores de la historia. Todo lo anterior a ellos, pertenece a la prehistoria. Ellos fueron los primeros en dejar por escrito documentos relacionados con su vida, sus leyes, política, costumbres y, como no, con sus creencias religiosas, que es de suponer fueron heredadas de sus antecesores desde tiempos inmemoriales.

En concreto, el libro nos muestra la traducción de algunas tablillas que nos hablan de las creencias religiosas de este pueblo, o sea, su mitología. Entre muchos otros, se nos muestran relatos sobre:

- La creación del cielo y la tierra y de todo lo que en ellos se contiene, incluido el hombre, a partir del barro y la mujer a partir de una costilla del hombre.

- La creación por parte del dios Enki de un lugar donde el hombre podía vivir sin miedo a los animales, un lugar sin terror. Pero Enki descubrió un comportamiento inadecuado en los humanos y los expulsó.

- Las luchas fraternales entre el pastor Dumuzi, dios del ganado, y el labrador Enkimdu, dios de la agricultura, los cuales se enfrentan por el amor de la diosa Inanna. O los dioses Emesh y Enten, que inicialmente fueron encargados por Enlil , uno de las cosechas y la agricultura y otro de los animales y el ganado, pero que tuvieron una gran disputa. Un problema parecido hubo entre Ashnan (diosa del grano) y Lahar (diosa del ganado); después de una borrachera se pelearon y Enlil y Enki tuvieron que mediar entre ambos.

- Ziusudra (Utnapishtim para babilonios o Atrahasis para acadios), que fue avisado por el dios Utu de un gran diluvio que los dioses mayores provocarían durante 7 días y 7 noches para acabar con el hombre, hartos como estaban del comportamiento ruidoso de éstos. Entonces, Ziusudra creó un gran barco donde guardó ejemplares de semillas y animales que volvió a liberar una vez hubieron bajado las aguas, no sin antes cerciorarse soltando primero una paloma y un cuervo (según versión acadia).



Para mí, el hallazgo de estos valiosísimos documentos suponen la prueba irrefutable de que la Biblia, y más concretamente los libros del Génesis, son pura mitología. Teniendo en cuenta que estos primeros libros de nuestras Sagradas Escrituras son el pilar fundamental sobre el que se sostienen las tres principales religiones monoteístas del planeta y la enorme influencia que éstas siguen teniendo en los devenires de la historia, me parece de crucial importancia que este antiguo descubrimiento sea más divulgado públicamente de lo que ha sido. De hecho, yo di con ellos por pura casualidad.

¿Por qué en los colegios y universidades nos enseñan con todo lujo de detalles toda la mitología grecorromana y no la sumeria o la semita anterior a la Biblia que es más antigua y, por tanto, debiera ser más interesante? Mi respuesta es por la relación tan directa que existe entre ellas y nuestras creencias religiosas, como demuestran los relatos anteriores, que, como digo, tan sólo son una muestra.

De hecho, según dice la Biblia, Abraham procede de la ciudad de Ur, una de las más importantes ciudades sumerias, con lo cual es de suponer que cuando huyó de ella a finales del II milenio a. C., llevase consigo todos estos conocimientos y creencias de su pueblo, que no serán más que una continuidad de la mitología perteneciente a las civilizaciones anteriores.

Y si continuamos en el tiempo hacia delante, podemos darnos cuenta como nuestras religiones siguen esa continuidad lógica. En el cristianismo, sobretodo, se dan muchas similitudes con aquellas otras politeístas de la antigüedad. También ellos tenían un dios y una diosa para cada ciudad, con sus templos y cultos específicos, igual que aquí, donde cada pueblo o ciudad posee su patrón y su patrona particular, con sus imágenes, iglesias, festejos, etc. propios de cada uno.

Me da por pensar que si, dentro de diez o quince mil años aún existen humanos conocedores de su historia, a nosotros nos relacionarán directamente con los sumerios de hace más de cinco mil años, al igual que nosotros relacionamos a éstos con los acadios o relacionamos a los griegos con los romanos de la era precristiana. Curioso, ¿verdad? Es para ponerse a pensar.

Por cierto, no es mi deseo quitar las ganas a nadie de leer la Biblia, yo lo hice y no me arrepiento, es más, se lo aconsejo a todo el mundo; es una lectura muy educativa y aleccionadora, sabiendo siempre a qué atenerse. Si leemos y nos gustan los clásicos griegos y latinos y aprendemos con sus mitos y leyendas, por qué no podríamos aprender también de nuestra mitología, que también es nuestra historia y raíces. Además, que el Génesis de la Biblia sea una farsa, no quiere decir que no pueda existir un Dios, o unos dioses, todopoderosos y creadores. Me temo que eso es algo que nunca podremos saber con certeza, lo que abre un amplio abanico de posibilidades. Algo muy interesante también.


6 comentarios:

genialsiempre dijo...

Interesantísimo todo lo que cuentas, lo he leido con atención. Ahora bien, discrepo de que el Génesis sea una farsa, precisamente su coincidencia con estos escritos ancestrales le da más veracidad de la que podría desprenderse solo de una lectura.
No dejes de adoctrinarnos amigo Pedro, pues ésto es CULTURA, así, con mayúsculas

Graciela dijo...

No he tenido educación mezclada con la iglesia, tampoco mis hijas.

He leído la Biblia, mi pensamiento Pedro es que Dios existe, no pertenezco a ninguna religión, es un Dios o Jesús bueno.

No comparto cuando se dice 'Dios a traído a mi niñ@ enferm@ a mi vida', por qué traería niñ@s sanos o enfermos?

Son situaciones, genética, que la medicina sabe explicar.

Abrazos :)

Dani7 dijo...

Coincido con José María, realmente interesante lo que cuentas.
La verdad es que todas esas culturas anteriores a las clasicas no han sido muy difundidas. Como tu pienso,que la biblia es una continuidad de la mitología perteneciente a las civilizaciones anteriores.

Un saludo amigo

Carmen dijo...

Ahora entiendo cómo puedes escribir libros como Metnok, llenos de historia y mitología a partes iguales; estás informadisimo y no dejas de nutrir tus conocimientos. Un día me vas a tener que contar todo esto in situ, lo encuentro muy interesante pero no sé si tendré paciencia para leerme ciertos libros.

Muy bien, Pedro. Un beso.

tangai dijo...

Me ha gustado muchísimo leer esta pequeña lección de historia y mitología. Seguramente exista tal relación entre mitología y la biblia. Me quito el sombrero ante tu saber.
Pero en cuanto a creencias...
El que cree duda. Aunque confío en que la evolución natural de la raza humana(si es que antes no nos hemos hecho pupa) sea la de madurar la razón y dejar aparte el lastre de un dios, lo mismo que dejamos de creer en el ratoncito Pérez. Es algo que se cae por su propio peso. No somos tan importantes, nos lo tenemos creido.
Ahora si me hablas de vida extraterrestre, ya me callo. Pero de "ORa pro nobis" nada.

ana lucia dijo...

A quien le consta que lo del genesis es una farsa acaso es mas facil pensar que venimos del mono o de la evolución o de una explosión...
salmo 19
Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

2 Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.


3 No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.


4 Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras.(A)
En ellos puso tabernáculo para el sol;


5 Y éste, como esposo que sale de su tálamo,
Se alegra cual gigante para correr el camino.


6 De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor.


7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;
El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.


8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;
El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.